lunes, 20 de mayo de 2013

Lunes de Mayo .-

No hizo más que levantarse y correr la cortina. Ni bien termino de acomodar los ojos ante la luz, que se dio cuenta de la equivocación que había cometido. ¿Que persona en su sano juicio osa mirar como se encuentra el día en pleno invierno, a eso de las 7:40 am ? Sabiendo de antemano que se iba a encontrar con esa manta gris, como la que se encuentra debajo de su acolchado, cubriendo por completo el cielo. Sin siquiera permitirle a un mísero rayo de luz abrirse lugar como para calentar el asfalto un poco y que la mañana no sea tan dolorosa por el frio. Pero no dudo. Puede que a esa hora no le haya terminado de cargar agua el termotanque, que todavía sus neuronas no lograran hacer sinapsis correctamente, o que tan solo su ingenuidad bastase como para impulsarlo a cometer esa especie de suicidio mañanero. Ni bien corroborado el estado del cielo, su cabeza pareció de pronto reaccionar, lo suficiente como para lograr inculparse por la atrocidad recién cometida. No solo fueron puteadas lanzadas al aire, sino también un cargo de consciencia generado en no mas de 45 segundo, preguntándose como podría haber hecho eso. Y otras dudas no tardaron en rondar por su mente. ¿Me acuesto un rato más? ¿Y si hoy falto? ¿Hará frio afuera? Una duda se la saco de inmediato. Prendió el televisor, vio el pronostico que anunciaba unos generosos 11° C y decretó que de salir, iba a ser con pulóver y campera. Solucionado esto, faltaba resolver sus otras inquietudes. Para todo esto, se había vuelto a acostar, porque claro, semejante debate con uno mismo no iba a durar poco, y no lo iba a intentar resolver afuera de la cama, donde todavia se encontraba calentito. La discusión llevo unos arduos 8 minutos, de un ida y vuelta constante que se mantenía asediado con la luz grisácea que se escabullía por entre las cortinas y que le estimulaba el sueño como cuando uno escucha a su abuela relatar la historia de la navidad del 95' donde todavía era pibe y solo recuerda a gatas el regalo que recibió, porque a esa edad era lo que importaba. El mano a mano se resolvió cuando la mente presento su carta fuerte, su ancho de espadas que recientemente había adquirido la tarde anterior cuando por primera vez miraba Karate Kid, la original y escuchaba al Sr. Miyagi diciendo una de sus mejores frases. "En un camino, por la derecha a salvo, por la izquierda a salvo, por el medio te aplastan como una uva. Karate es igual, o haces karate, o no lo haces, no haces karate mas o menos." Así, recordando al maestro entendió, que en la vida haces las cosas o no las haces, no las haces por la mitad, o las intentas hacer sin ganas. Fue por ello, que a pesar de tener sueño y de que hacia frio, se levanto, se baño y se fue.

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