Hacía tiempo que no escribía, alrededor de un año. Quizás fue la gran perdida sufrida que no me permitió continuar escribiendo, o tal vez el hecho de no tener acerca de que hacerlo. Generalmente suelo escribir sobre cosas que me suceden, ya sean buenas o malas, pero que a pesar de ello me dejan alguna enseñanza, y es por eso que escribo, para transmitirles lo aprendido.
Esta vez fue algo bastante grave que me sucedió a mi y paso a relatar lo sucedido. Una mañana común, un lunes tranquilo, comencé a sentirme mal arriba del colectivo cuando estaba llegando a la universidad y decidí bajarme. En el momento que estaba bajando me desmayé y caí contra un auto y luego al suelo, creo. Tuve un fuerte golpe en la frente y me abrí cortando piel y músculo pero sin recibir ningún daño interno. Mucha gente se acercó a ayudarme y como me encontraba a metros del Hospital Italiano, donde estudio, fui ingresado en la guardia para que me atiendan. Hoy en día me encuentro bien, me cosieron y no me quedo ninguna secuela mas que una gran cicatriz, al menos en lo que yo creo ! jajaja !
Este hecho no hizo más que demostrarme varias cosas, de las cuales yo creía fervientemente y de las que hoy en día estoy más que seguro, "El amor que das es igual al amor que te llevas". Mi familia estuvo presente en todo momento, a pesar de la distancia, y mis amigos y compañeros se acercaron los dos días que estuve en el hospital y luego también me visitaron. Tal vez no tuve oportunidad de agradecerles lo suficiente, o por ahí lo hice pero en el momento sonaba a algo obvio, pero es realmente necesario que ellos entiendan lo bien que me hizo su compañía y el amor brindado hacia mí en esos días.
Desde chico fui inculcado modales y comportamientos que me permiten llevarme bien con todas las personas, siempre fue lo primordial que me portara bien, que respetara al resto y que sea buen compañero y creo que lo he cumplido la mayor parte del tiempo.
No seré un alumno brillante, mis notas no serán las mejores, no seré el mejor deportista ni tampoco un gran cantante, pero de lo que estoy seguro, y les aclaro que trato de no pecar de egocéntrico, es que soy una buena persona y un gran compañero. En el colegio fui condecorado como abanderado al mejor compañero y este año, no recibí un premio parecido, pero al ver que tanta gente se preocupó por mi y estuvo pendiente de mi salud, me hizo sentir otra vez que había sido premiado, y tal vez así sea, fui premiado con el cariño de los que me rodean, y eso, no tiene valor en oro.
Como dije al principio, mis notas tratan de dejar una enseñanza, porque es la idea por la que escribo, que todo lo que voy aprendiendo en la vida le sirva a alguien más para crecer. En este caso la enseñanza es ser bueno con los demás, respetuoso, amable y tratar a la gente con cariño. Amar al prójimo y ayudarlo, solo así, cuando uno los necesite, va a tener la seguridad de que van a estar al lado brindándole una mano.
Notas de un adolescente
lunes, 19 de mayo de 2014
miércoles, 19 de junio de 2013
Gracias y hasta luego .-
Parece que hubiera sido ayer cuando volvíamos del criadero en ese 147 spazio blanco, medio acarcazado hace unos 13 años atrás. A pesar de que recién te conocía ya sabia que algo especial había entre nosotros. No era una relación cualquiera, no era algo más en mi vida. Ese día se estaba gestando una de las relaciones más largas, hermosas e importantes que iban a aparecer en mi vida. Con apenas 7 años, y mis manitos que no lograban hacer mucho, intentaba frenar las gotas de lluvia que se metían por la ventana para que no te mojaras. Un ingenuo tal vez, pero por algo reaccione así a tan corta edad, y fue para cubrirte como vos lo hiciste tantas otras veces.
Con tus orejas caídas como todos los otros cachorros, que lograban sacar de quicio a papá porque no se mantenían paradas más de 3 segundos, lograste comprarme. Esa ternura que te caracterizó siempre, que conmovía a todos los que te veían cuando salíamos de casa a darte una vuelta, o a todo aquel que nos visitaba.
Nunca logramos entender porque tenias esa manía de correr siempre por los mismos lugares del patio, gastando el pasto cual área de fútbol, demarcando tu recorrido constante. Tampoco pudimos hacerte aprender a que traigas la pelota, porque una vez que la agarrabas te la quedabas vos, y apenas hubo momentos en los que bastaba con un solo 'Sit' para que realmente te sentaras.
Así fue nuestra amistad, verdadera. Más que una amistad, siento que fue una relación de hermanos. Tal vez es eso lo que me hiciste sentir. Que aunque yo era el hermano menor, tenía a alguien más a cargo mio a veces, y otras tantas yo estuve a cargo tuyo. Fue algo recíproco tanto conmigo como con toda mi familia. Miles de renegadas pasamos con vos, inclusive las veces que las cagadas no fueron tuyas pero que te retaron igual, porque como se dice, hazte la fama y echate a dormir.
Creo que tenias un sentido especial, o será que todos los perros lo tienen. Pero siempre lograste acompañar a aquel que se sentía más solo, o así lo veo ahora. Tomabas turnos para dormir en diferentes habitaciones y así acompañarnos por la noche. Cuando quede de hijo único te mudaste a mi pieza prácticamente y la verdad que era lindo ir a dormir con alguien a pesar de que me despertaras subiéndote a la cama como si fueras un cachorro, pesando 60 kg no estaba nada bueno.
De a poco fue pasando el tiempo, cambiaron miles de cosas en casa, pero vos seguías igual. Siempre firme, siempre mañoso y bastante exquisito para ser un perro. Impusiste la dieta a tu parecer toda tu vida y no me voy a olvidar el día que enloqueciste cuando probaste las oreo. Había que pelarte la manzana porque no comías la cáscara, no comías galletitas de agua, y a gatas a veces pan. Pero como no íbamos a malcriarte si cada vez que nos mirabas a los ojos nos podías.
Fueron 13 años, 13 hermosos años, y la verdad que no voy a dejar de preguntarme porque carajo los perros viven tan poco. Nos diste mucho aunque en su momento no nos dieramos cuenta. Nosotros intentamos darte lo mejor y creo que lo hicimos. Fuiste un gran compañero y la verdad que le agradezco a mis viejos haberme dado la posibilidad de crecer con un perro al lado, porque el amor que brindan en diferente al de un humano, si mejor ni peor, solo diferente.
Solamente voy a despedirme diciendote gracias, espero que te hayas ido de acá feliz y contento por haber formado parte de nuestra familia. Gracias por ayudarme a crecer, y por acompañarme estos años. Con lagrimas en los ojos termino de escribir esto, pero sonriendo porque fuiste parte de mi vida. Te voy a extrañar horrores. Te amo y te voy a seguir amando por siempre. Simplemente gracias.
lunes, 20 de mayo de 2013
Lunes de Mayo .-
No hizo más que levantarse y correr la cortina. Ni bien termino de acomodar los ojos ante la luz, que se dio cuenta de la equivocación que había cometido. ¿Que persona en su sano juicio osa mirar como se encuentra el día en pleno invierno, a eso de las 7:40 am ? Sabiendo de antemano que se iba a encontrar con esa manta gris, como la que se encuentra debajo de su acolchado, cubriendo por completo el cielo. Sin siquiera permitirle a un mísero rayo de luz abrirse lugar como para calentar el asfalto un poco y que la mañana no sea tan dolorosa por el frio.
Pero no dudo. Puede que a esa hora no le haya terminado de cargar agua el termotanque, que todavía sus neuronas no lograran hacer sinapsis correctamente, o que tan solo su ingenuidad bastase como para impulsarlo a cometer esa especie de suicidio mañanero.
Ni bien corroborado el estado del cielo, su cabeza pareció de pronto reaccionar, lo suficiente como para lograr inculparse por la atrocidad recién cometida. No solo fueron puteadas lanzadas al aire, sino también un cargo de consciencia generado en no mas de 45 segundo, preguntándose como podría haber hecho eso. Y otras dudas no tardaron en rondar por su mente. ¿Me acuesto un rato más? ¿Y si hoy falto? ¿Hará frio afuera?
Una duda se la saco de inmediato. Prendió el televisor, vio el pronostico que anunciaba unos generosos 11° C y decretó que de salir, iba a ser con pulóver y campera. Solucionado esto, faltaba resolver sus otras inquietudes.
Para todo esto, se había vuelto a acostar, porque claro, semejante debate con uno mismo no iba a durar poco, y no lo iba a intentar resolver afuera de la cama, donde todavia se encontraba calentito.
La discusión llevo unos arduos 8 minutos, de un ida y vuelta constante que se mantenía asediado con la luz grisácea que se escabullía por entre las cortinas y que le estimulaba el sueño como cuando uno escucha a su abuela relatar la historia de la navidad del 95' donde todavía era pibe y solo recuerda a gatas el regalo que recibió, porque a esa edad era lo que importaba.
El mano a mano se resolvió cuando la mente presento su carta fuerte, su ancho de espadas que recientemente había adquirido la tarde anterior cuando por primera vez miraba Karate Kid, la original y escuchaba al Sr. Miyagi diciendo una de sus mejores frases.
"En un camino, por la derecha a salvo, por la izquierda a salvo, por el medio te aplastan como una uva. Karate es igual, o haces karate, o no lo haces, no haces karate mas o menos."
Así, recordando al maestro entendió, que en la vida haces las cosas o no las haces, no las haces por la mitad, o las intentas hacer sin ganas. Fue por ello, que a pesar de tener sueño y de que hacia frio, se levanto, se baño y se fue.
lunes, 18 de marzo de 2013
Habemus Notam .-
El blog me necesitaba, me llamaba desesperado, pidiendo una actualización, una renovación. Pero no siempre es posible sentarse, liberar la mente y escribir sin motivo alguno. Hay veces que hay que esperar a tener un cierto motivo para hacerlo, o tan solo que la inspiración se apiade de mi cuerpo. En este caso, las ganas estaban, pero no había encontrado un motivo realmente importante para hacerlo. Los que me leen siempre, saben que mis notas tratan de hacerlos pensar, de dejarles una reflexión al final de cada nota, para después, en fresco, poder analizar y sacar el jugo al texto.
Fue entonces hasta unos días atrás, que sucedió un hecho histórico para la comunidad católica y para todo el pueblo argentino, el cardenal Bergoglio fue elegido Papa, bajo el nombre de Francisco I. Dicho acontecimiento, que se produjo el pasado miércoles 13 de marzo, situó en mi muchas más sensaciones de las que podría haber llegado a imaginar.
Durante toda la previa y el cónclave, la posibilidad de que haya un Papa argentino se veían disminuidas día tras día, o al menos así lo sentía yo. Convengamos que tampoco me había adentrado mucho en el tema y manejaba la información que rondaba por algunos medios y por internet, pero muy por arriba. A pesar de esto, la ilusión siempre se mantuvo firme y las esperanzas no se perdieron. El momento en que se comunicó que se había logrado la mayoría de votos y que un nuevo Papa había sido elegido fue tranquilizador. La televisión mostraba como título 'Habemus Papam' y de fondo el balcón, ansiando la salida del nuevo Sumo Pontífice.
Hasta entonces, me mantuve calmo, esperando escuchar el nombre del Cardenal italiano o tal vez del cardenal de Ghana, pero no fue así. Sentado en la cama, veo que se abre el balcón y comienzan las palabras en italiano. Por suerte algo entendía, ya que el año pasado comencé mis estudios del idioma y se me facilitó, pero no fue hasta que escuche el nombre del cardenal elegido, que la exaltación, con una mezcla de incertidumbre(al principio pensé que era un chiste o que había escuchado mal) se hizo presente en mi. Era real, el cardenal Bergoglio había sido elegido Papa. Si, un argentino, uno de mi tierra, de mi querida patria, representando a miles de católicos. Otra vez, nuestro país en lo más alto del podio. Otra vez, un argentino "campeón", así como lo habían sido Monzón, Fangio, Vilas, Maradona, Crismanich, Ginobili, entre tantos otros. Otra vez, nuestro país reconocido mundialmente por estar en la cima. La primera pregunta que se me vino a la cabeza fue: ¿Y ahora quien nos baja de esto? Los argentinos nos destacamos por nuestro orgullo, nos identificamos por sentirnos más que los demás, por creer que no hay forma de que seamos derrotados, no al menos dos veces seguidas. Y era cierto, la gente en las redes sociales aparecía regocijándose por el triunfo, cual campeonato del mundo, festejando una victoria más para el pueblo, perdón, el Gran Pueblo Argentino.
Un sentimiento de victoria me llenó el cuerpo a mi también, imposible negarlo, pero por suerte, al empezar a conocer más sobre Francisco I, muchos más sentimientos afloraron en mi, y al momento de escribir la nota, sigue sucediendo. Porque más allá de que sea un Papa argentino, me siento lleno de esperanza. Ya varios años atrás mi relación con la Iglesia no es la misma que tenía cuando me confirmé. Pero hoy puedo decir, que tengo fe en Francisco I, hoy más que nunca creo que los cambios van a comenzar. Su paz al hablar es algo que me calma, su sencillez me hace repensar en mis conductas y su austeridad, me da la esperanza de que de una vez por todas la Iglesia comience a actuar en base a lo que predica.
Así me siento hoy, renovado y con esperanza, de que además de que esto ayude a todo el mundo, siendo un poco egoísta tal vez, realmente espero que nos ayude a nosotros. A un pueblo que cada vez más se encuentra dividido, en el cual el odio es el primer sentimiento que aflora, en donde la desigualdad es vista con naturalidad. Creo, y espero que sea así, que esto sucedió por algo bueno, y se va a comenzar a notar dentro de poco. Esperemos que esto sea algo para unir a todos los argentinos en pos de algo mejor. Es necesario aprovechar esta oportunidad y agradecer que Dios, esta vez, le echó un ojo a Argentina y a Latinoamérica para demostrarles que no se olvida de nadie.
martes, 1 de enero de 2013
Bienvenido 2013
Y al final, todo, es solo un cambio de almanaque. Pero aunque sea solo eso, nos enloquece, nos llena de esperanza y de nuevos sueños. Nos da la posibilidad de ilusionarnos con un año nuevo, lleno de oportunidades, de cosas nuevas, de sorpresas, aunque en el fondo, muy escondido y tapado por todo el resto, esta la seguridad de que este año, sera igual la anterior. Intentamos ocultar ese pensamiento pero en algunos momentos se nos hace imposible.
Es una vuelta de pagina, un nuevo comienzo, un nueva oportunidad. El año nuevo nos da la chance de comenzar desde cero con todo, de resetearnos a nosotros mismos y a nuestra cabeza, y poner en lugar nuestras prioridades. Así es el comienzo de cada año, lleno de dietas nuevas, de gente aplicada, de trabajadores entusiasmados, y así también es cada fin de año, con gente deseando cosas nuevas, cambios y muchos deseos que continuamente renuevan, porque no se logran cumplir.
Pero aún sabiendo esto, cada año es diferente y cada año es igual. Lo que realmente sucede es solo un cambio de almanaque, un recordatorio, pero los verdaderos cambios no suceden y no lo van a hacer el 1 de enero, se van a ir dando a lo largo de nuestro año, y van a ir renovando nuestras esperanzas, nuestras dietas, nuestras membresías del gimnasio y nuestras ganas de estudiar.
El año nuevo es solo un empujón, un estímulo a que esto se realice antes, pero los que ya tienen un par de años encima, saben que todo eso, pasa en otros momentos, y que el año nuevo, a esta altura, se basa en la familia, en un motivo para encontrarse con seres queridos, aunque sea una vez al año, o por lo menos, así es como lo viví yo.
martes, 11 de septiembre de 2012
La rutina como principal sospechosa...
De fondo mi nuevo héroe musical, el Uruguayo Martín Buscaglia y de frente mi netbook. Hoy decidí tomar como tópico alguien que irrumpe en la vida de todas las personas aunque intentemos evitarla continuamente, y como se habrán dado cuenta con el nombre, este personaje, atrevido y perspicaz es la rutina. Una rutina diaria, incansable, irrepetible y a la vez igual día tras día. Y así, siendo repetida constantemente, pero a su vez intermitente, nos marca toda la semana. Infaltable en la queja de todo ser humano, se dispone a marcar el ritmo de todas las personas, de todo estilo de vida inmersa en el sistema. Aunque intentemos a veces salirnos de ella y queramos evitarla por completo, es algo con lo cual debemos sobrellevar. Algo que nos podría dar un indicio de que esto es posible, de que podemos esquivar la frenética marcha de la rutina es la ya gastada frase "Carpe Diem", es decir, vive el día a día. Llevar a cabo esta filosofía, por así decirlo, nos puede dar la verdadera chance de quebrantar esta ley incansable que desgasta a la gran mayoría.
Salir a la calle con una sonrisa, tener la fe de que este día no sera igual a todos los demás, que alguna sorpresa nos encontrará a la vuelta de la esquina, aunque no nos demos cuenta, pequeñísimos detalles nos pueden cambiar la rutina diaria. Llegar a la parada y que el bondi esté a media cuadra, encontrarte plata en la calle, el jefe que se va y te libera media hora antes, el profesor que termina rápido la clase, tu plato favorito en el menú del día del restaurante donde almorzas, levantarte 10 minutos más temprano y poder desayunar tranquilo, entre otros ejemplos, nos pueden dar una oportunidad de afrontar diferente el día, y así poder darle la vuelta a la cansadora rutina. Volverte caminando a tu casa, escuchar una radio nueva, salir a correr después de tantos amagues. Mínimas decisiones pueden ayudarnos a darnos un respiro y cambiar el agitado ritmo de la rutina diaria. Solo hay que saber aprovechar esas pequeñas oportunidades y no tener miedo de cambiar las cosas por un día, un pequeño reajuste de alguna cosa nos puede ayudar a poder sobrellevar la cotidianidad de la vida.
Sin estas pequeñas cosas, sin los pequeños cambios y sin las sorpresas que nos presenta la vida diariamente, es decir, sin apreciarlo, caemos indefectiblemente en un asesinato, lento y doloroso. En el cual nos vamos asfixiando poco a poco, ahogándonos sin poder salir a flote a respirar un poco de aire y a ver el sol brillar. Y cayendo en esto es donde más nos perjudicamos y nos hundimos sin poder resurgir. Esta muerte diaria, donde el día a día nos consume y nos lleva a salir a la calle cansados de lo mismo, hartos de tener que repetir nuestras vidas. Y sinceramente, creo en mi humilde opinión, luego de recabar los datos, que la rutina es la principal sospechosa...
lunes, 25 de junio de 2012
Del mismo dolor, vendrá un nuevo amanecer .-
Sentía que para poder ingresar nuevos conocimientos a mi cabeza, primero debía liberarla de otras cosas que andaban dando vueltas por ahí hace un tiempo. Ya hace demasiado que no escribía ni una palabra, salvo algún que otro papel por ahí, pero no hacia una nota ya hace rato. No se si la alteración de mi cabeza realmente interfería con mi estudio, o era algo psicológico que había impuesto yo, inconscientemente. Lo que si se, y de lo que estoy seguro, es que de algo debo desprenderme y la única forma en la que lo encuentro posible es escribiendo. Tal vez no sea algo material, ni algo físico, tal vez sea algo solo imperceptible, y que solo yo me daré cuenta cuando se haya ido. No se si es una culpa, un deseo o quizás una añoranza, pero sea lo que sea, debo permitir que se desprenda de mi.
Parado en un momento de mi vida que no es la mitad, pero no es el principio. Un momento el cual atravesarlo es mas difícil que otros, en mi opinión, porque es el momento en donde mas solo uno puede llegar a sentirse, y donde los golpes llegan a doler el doble que en otros momentos, donde las curas cuestan conseguirlas más pronto y donde los resultados pueden llegar a tardar más de lo que uno está dispuesto a esperar. Todo cuesta. Los logros son solo propios, pero las caídas también. Levantarse es un reto constante y cada vez uno se siente más cansado para hacerlo. Y en esos momentos difíciles es cuando más solo nos sentimos, y comenzamos a replantearnos todo, nuestra vida, nuestro futuro, nuestro pasado, nuestras decisiones y acciones. Vemos para adelante, y esta todo nublado, no se ve claramente más que un par de metros, y nos entra la duda al cuerpo de si seguir será lo correcto, o si la ruta es la que nos llevara a destino, o si el destino a donde estamos yendo es el correcto.
Para seguir es necesario tener en claro algo, y es a donde estamos yendo. No importa por donde, ni como. La ruta solo es un medio, pero lo que anhelamos alcanzar va más allá de la vía que escojamos para llegar. Hay miles de caminos, y las decisiones que tomemos y las situaciones que vivamos en el transcurso nos van a ir llevando por distintos caminos, cada uno diferente del otro, pero que siempre llegan al mismo lugar. Tal vez alguno nos tome mas tiempo que otro, pero llegar se llega. Si perdemos de vista en algún momento el lugar a donde estamos yendo, tenemos que seguir, como sea, pero seguir, por mas duro que se ponga el camino, hay que continuar, siempre y cuando el destino sea el adecuado. Es verdad, no hay forma de saberlo de antemano si lo que hemos elegido es lo correcto, y tampoco vamos a tener la certeza en el momento en que hayamos arribado que la decisión fue la correcta, pero de algo tenemos que estar seguros, que ese punto al que arribamos, fue porque había una fuerza interior que nos llamaba, un fuego que nos quemaba y que nos hizo elegir ese destino. El sueño de llegar al final del camino y obtener lo que tanto buscamos, nos va a dar las satisfacciones que se nos negaron a lo largo del viaje.
Fijada la meta, tomar el camino es simple, pero el transcurso se pone complicado de a ratos. Lo importante es no bajar los brazos y a pesar de sentirse solo, es necesario mirar alrededor para darse cuenta que uno esta equivocado. Por ahí la familia este lejos, pero hay gente que va a estar para apoyarte y para darte ese empujón, para levantarte cada vez que te caigas. Amigos, compañeros o colegas, siempre van a estar aunque uno no lo vea.
Tal vez era eso, caí en un bache, y todavía me cuesta ver la salida. Puede que este atravesando un túnel, y no logre visualizar la luz al otro lado. Pero algo esta claro, que el final del camino es el correcto. Y es por eso por lo que decido continuar este viaje, y me propongo abrir los ojos para reconocer a los que están a mi alrededor, y para recibir las fuerzas que llegan desde lejos. Porque así es la única forma de continuar, de levantar cabeza y no dejar de lucharla.
Y así entiendo de lo que me despego hoy, de eso que tanto asusta a uno, que es el MIEDO
. Miedo a seguir, a levantarse. Miedo que provoca replanteos, que hace que uno mire atrás, que la dude, que piense que no puede lograrlo. Miedo que achica a cualquiera y que produce estragos cuando uno ya se encuentra débil. Pero que uno al abrir los ojos, puede lograr ver más allá, puede darse cuenta que es algo pasajero y que esta bien tenerlo en algún momento, para lograr juntar las fuerzas necesarias para superarlo. Por último dejo una frase de la película El Diario de la Princesa:
"La valentía no es la ausencia del miedo, sino el conocimiento de que existe algo más importante que el miedo. El valiente no vive para siempre, pero el cauteloso no vive en absoluto."
. Miedo a seguir, a levantarse. Miedo que provoca replanteos, que hace que uno mire atrás, que la dude, que piense que no puede lograrlo. Miedo que achica a cualquiera y que produce estragos cuando uno ya se encuentra débil. Pero que uno al abrir los ojos, puede lograr ver más allá, puede darse cuenta que es algo pasajero y que esta bien tenerlo en algún momento, para lograr juntar las fuerzas necesarias para superarlo. Por último dejo una frase de la película El Diario de la Princesa:
"La valentía no es la ausencia del miedo, sino el conocimiento de que existe algo más importante que el miedo. El valiente no vive para siempre, pero el cauteloso no vive en absoluto."
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