miércoles, 19 de junio de 2013
Gracias y hasta luego .-
Parece que hubiera sido ayer cuando volvíamos del criadero en ese 147 spazio blanco, medio acarcazado hace unos 13 años atrás. A pesar de que recién te conocía ya sabia que algo especial había entre nosotros. No era una relación cualquiera, no era algo más en mi vida. Ese día se estaba gestando una de las relaciones más largas, hermosas e importantes que iban a aparecer en mi vida. Con apenas 7 años, y mis manitos que no lograban hacer mucho, intentaba frenar las gotas de lluvia que se metían por la ventana para que no te mojaras. Un ingenuo tal vez, pero por algo reaccione así a tan corta edad, y fue para cubrirte como vos lo hiciste tantas otras veces.
Con tus orejas caídas como todos los otros cachorros, que lograban sacar de quicio a papá porque no se mantenían paradas más de 3 segundos, lograste comprarme. Esa ternura que te caracterizó siempre, que conmovía a todos los que te veían cuando salíamos de casa a darte una vuelta, o a todo aquel que nos visitaba.
Nunca logramos entender porque tenias esa manía de correr siempre por los mismos lugares del patio, gastando el pasto cual área de fútbol, demarcando tu recorrido constante. Tampoco pudimos hacerte aprender a que traigas la pelota, porque una vez que la agarrabas te la quedabas vos, y apenas hubo momentos en los que bastaba con un solo 'Sit' para que realmente te sentaras.
Así fue nuestra amistad, verdadera. Más que una amistad, siento que fue una relación de hermanos. Tal vez es eso lo que me hiciste sentir. Que aunque yo era el hermano menor, tenía a alguien más a cargo mio a veces, y otras tantas yo estuve a cargo tuyo. Fue algo recíproco tanto conmigo como con toda mi familia. Miles de renegadas pasamos con vos, inclusive las veces que las cagadas no fueron tuyas pero que te retaron igual, porque como se dice, hazte la fama y echate a dormir.
Creo que tenias un sentido especial, o será que todos los perros lo tienen. Pero siempre lograste acompañar a aquel que se sentía más solo, o así lo veo ahora. Tomabas turnos para dormir en diferentes habitaciones y así acompañarnos por la noche. Cuando quede de hijo único te mudaste a mi pieza prácticamente y la verdad que era lindo ir a dormir con alguien a pesar de que me despertaras subiéndote a la cama como si fueras un cachorro, pesando 60 kg no estaba nada bueno.
De a poco fue pasando el tiempo, cambiaron miles de cosas en casa, pero vos seguías igual. Siempre firme, siempre mañoso y bastante exquisito para ser un perro. Impusiste la dieta a tu parecer toda tu vida y no me voy a olvidar el día que enloqueciste cuando probaste las oreo. Había que pelarte la manzana porque no comías la cáscara, no comías galletitas de agua, y a gatas a veces pan. Pero como no íbamos a malcriarte si cada vez que nos mirabas a los ojos nos podías.
Fueron 13 años, 13 hermosos años, y la verdad que no voy a dejar de preguntarme porque carajo los perros viven tan poco. Nos diste mucho aunque en su momento no nos dieramos cuenta. Nosotros intentamos darte lo mejor y creo que lo hicimos. Fuiste un gran compañero y la verdad que le agradezco a mis viejos haberme dado la posibilidad de crecer con un perro al lado, porque el amor que brindan en diferente al de un humano, si mejor ni peor, solo diferente.
Solamente voy a despedirme diciendote gracias, espero que te hayas ido de acá feliz y contento por haber formado parte de nuestra familia. Gracias por ayudarme a crecer, y por acompañarme estos años. Con lagrimas en los ojos termino de escribir esto, pero sonriendo porque fuiste parte de mi vida. Te voy a extrañar horrores. Te amo y te voy a seguir amando por siempre. Simplemente gracias.
lunes, 20 de mayo de 2013
Lunes de Mayo .-
No hizo más que levantarse y correr la cortina. Ni bien termino de acomodar los ojos ante la luz, que se dio cuenta de la equivocación que había cometido. ¿Que persona en su sano juicio osa mirar como se encuentra el día en pleno invierno, a eso de las 7:40 am ? Sabiendo de antemano que se iba a encontrar con esa manta gris, como la que se encuentra debajo de su acolchado, cubriendo por completo el cielo. Sin siquiera permitirle a un mísero rayo de luz abrirse lugar como para calentar el asfalto un poco y que la mañana no sea tan dolorosa por el frio.
Pero no dudo. Puede que a esa hora no le haya terminado de cargar agua el termotanque, que todavía sus neuronas no lograran hacer sinapsis correctamente, o que tan solo su ingenuidad bastase como para impulsarlo a cometer esa especie de suicidio mañanero.
Ni bien corroborado el estado del cielo, su cabeza pareció de pronto reaccionar, lo suficiente como para lograr inculparse por la atrocidad recién cometida. No solo fueron puteadas lanzadas al aire, sino también un cargo de consciencia generado en no mas de 45 segundo, preguntándose como podría haber hecho eso. Y otras dudas no tardaron en rondar por su mente. ¿Me acuesto un rato más? ¿Y si hoy falto? ¿Hará frio afuera?
Una duda se la saco de inmediato. Prendió el televisor, vio el pronostico que anunciaba unos generosos 11° C y decretó que de salir, iba a ser con pulóver y campera. Solucionado esto, faltaba resolver sus otras inquietudes.
Para todo esto, se había vuelto a acostar, porque claro, semejante debate con uno mismo no iba a durar poco, y no lo iba a intentar resolver afuera de la cama, donde todavia se encontraba calentito.
La discusión llevo unos arduos 8 minutos, de un ida y vuelta constante que se mantenía asediado con la luz grisácea que se escabullía por entre las cortinas y que le estimulaba el sueño como cuando uno escucha a su abuela relatar la historia de la navidad del 95' donde todavía era pibe y solo recuerda a gatas el regalo que recibió, porque a esa edad era lo que importaba.
El mano a mano se resolvió cuando la mente presento su carta fuerte, su ancho de espadas que recientemente había adquirido la tarde anterior cuando por primera vez miraba Karate Kid, la original y escuchaba al Sr. Miyagi diciendo una de sus mejores frases.
"En un camino, por la derecha a salvo, por la izquierda a salvo, por el medio te aplastan como una uva. Karate es igual, o haces karate, o no lo haces, no haces karate mas o menos."
Así, recordando al maestro entendió, que en la vida haces las cosas o no las haces, no las haces por la mitad, o las intentas hacer sin ganas. Fue por ello, que a pesar de tener sueño y de que hacia frio, se levanto, se baño y se fue.
lunes, 18 de marzo de 2013
Habemus Notam .-
El blog me necesitaba, me llamaba desesperado, pidiendo una actualización, una renovación. Pero no siempre es posible sentarse, liberar la mente y escribir sin motivo alguno. Hay veces que hay que esperar a tener un cierto motivo para hacerlo, o tan solo que la inspiración se apiade de mi cuerpo. En este caso, las ganas estaban, pero no había encontrado un motivo realmente importante para hacerlo. Los que me leen siempre, saben que mis notas tratan de hacerlos pensar, de dejarles una reflexión al final de cada nota, para después, en fresco, poder analizar y sacar el jugo al texto.
Fue entonces hasta unos días atrás, que sucedió un hecho histórico para la comunidad católica y para todo el pueblo argentino, el cardenal Bergoglio fue elegido Papa, bajo el nombre de Francisco I. Dicho acontecimiento, que se produjo el pasado miércoles 13 de marzo, situó en mi muchas más sensaciones de las que podría haber llegado a imaginar.
Durante toda la previa y el cónclave, la posibilidad de que haya un Papa argentino se veían disminuidas día tras día, o al menos así lo sentía yo. Convengamos que tampoco me había adentrado mucho en el tema y manejaba la información que rondaba por algunos medios y por internet, pero muy por arriba. A pesar de esto, la ilusión siempre se mantuvo firme y las esperanzas no se perdieron. El momento en que se comunicó que se había logrado la mayoría de votos y que un nuevo Papa había sido elegido fue tranquilizador. La televisión mostraba como título 'Habemus Papam' y de fondo el balcón, ansiando la salida del nuevo Sumo Pontífice.
Hasta entonces, me mantuve calmo, esperando escuchar el nombre del Cardenal italiano o tal vez del cardenal de Ghana, pero no fue así. Sentado en la cama, veo que se abre el balcón y comienzan las palabras en italiano. Por suerte algo entendía, ya que el año pasado comencé mis estudios del idioma y se me facilitó, pero no fue hasta que escuche el nombre del cardenal elegido, que la exaltación, con una mezcla de incertidumbre(al principio pensé que era un chiste o que había escuchado mal) se hizo presente en mi. Era real, el cardenal Bergoglio había sido elegido Papa. Si, un argentino, uno de mi tierra, de mi querida patria, representando a miles de católicos. Otra vez, nuestro país en lo más alto del podio. Otra vez, un argentino "campeón", así como lo habían sido Monzón, Fangio, Vilas, Maradona, Crismanich, Ginobili, entre tantos otros. Otra vez, nuestro país reconocido mundialmente por estar en la cima. La primera pregunta que se me vino a la cabeza fue: ¿Y ahora quien nos baja de esto? Los argentinos nos destacamos por nuestro orgullo, nos identificamos por sentirnos más que los demás, por creer que no hay forma de que seamos derrotados, no al menos dos veces seguidas. Y era cierto, la gente en las redes sociales aparecía regocijándose por el triunfo, cual campeonato del mundo, festejando una victoria más para el pueblo, perdón, el Gran Pueblo Argentino.
Un sentimiento de victoria me llenó el cuerpo a mi también, imposible negarlo, pero por suerte, al empezar a conocer más sobre Francisco I, muchos más sentimientos afloraron en mi, y al momento de escribir la nota, sigue sucediendo. Porque más allá de que sea un Papa argentino, me siento lleno de esperanza. Ya varios años atrás mi relación con la Iglesia no es la misma que tenía cuando me confirmé. Pero hoy puedo decir, que tengo fe en Francisco I, hoy más que nunca creo que los cambios van a comenzar. Su paz al hablar es algo que me calma, su sencillez me hace repensar en mis conductas y su austeridad, me da la esperanza de que de una vez por todas la Iglesia comience a actuar en base a lo que predica.
Así me siento hoy, renovado y con esperanza, de que además de que esto ayude a todo el mundo, siendo un poco egoísta tal vez, realmente espero que nos ayude a nosotros. A un pueblo que cada vez más se encuentra dividido, en el cual el odio es el primer sentimiento que aflora, en donde la desigualdad es vista con naturalidad. Creo, y espero que sea así, que esto sucedió por algo bueno, y se va a comenzar a notar dentro de poco. Esperemos que esto sea algo para unir a todos los argentinos en pos de algo mejor. Es necesario aprovechar esta oportunidad y agradecer que Dios, esta vez, le echó un ojo a Argentina y a Latinoamérica para demostrarles que no se olvida de nadie.
martes, 1 de enero de 2013
Bienvenido 2013
Y al final, todo, es solo un cambio de almanaque. Pero aunque sea solo eso, nos enloquece, nos llena de esperanza y de nuevos sueños. Nos da la posibilidad de ilusionarnos con un año nuevo, lleno de oportunidades, de cosas nuevas, de sorpresas, aunque en el fondo, muy escondido y tapado por todo el resto, esta la seguridad de que este año, sera igual la anterior. Intentamos ocultar ese pensamiento pero en algunos momentos se nos hace imposible.
Es una vuelta de pagina, un nuevo comienzo, un nueva oportunidad. El año nuevo nos da la chance de comenzar desde cero con todo, de resetearnos a nosotros mismos y a nuestra cabeza, y poner en lugar nuestras prioridades. Así es el comienzo de cada año, lleno de dietas nuevas, de gente aplicada, de trabajadores entusiasmados, y así también es cada fin de año, con gente deseando cosas nuevas, cambios y muchos deseos que continuamente renuevan, porque no se logran cumplir.
Pero aún sabiendo esto, cada año es diferente y cada año es igual. Lo que realmente sucede es solo un cambio de almanaque, un recordatorio, pero los verdaderos cambios no suceden y no lo van a hacer el 1 de enero, se van a ir dando a lo largo de nuestro año, y van a ir renovando nuestras esperanzas, nuestras dietas, nuestras membresías del gimnasio y nuestras ganas de estudiar.
El año nuevo es solo un empujón, un estímulo a que esto se realice antes, pero los que ya tienen un par de años encima, saben que todo eso, pasa en otros momentos, y que el año nuevo, a esta altura, se basa en la familia, en un motivo para encontrarse con seres queridos, aunque sea una vez al año, o por lo menos, así es como lo viví yo.
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